Nueva York.- Un bar ubicado en el barrio de Williamsburg, tiene a sus clientes muy contentos, ya que ha hecho realidad el sueño de muchos amantes de la cerveza. Se trata de un tipo de “cajero automático” justo en el centro del bar The Randolph Beer.
En ese sitio los dueños tuvieron una genial idea; instalaron una pared de cerveza en autoservicio para que los clientes pudieran servirse deliciosas “chelas” artesanales a su gusto.
La forma de adquirirlas funciona así: pagas con tu tarjeta de credita a algún mesero y el te proporciona información en la que registra toda la cerveza que tomas. Después, pones la tarjeta en los lectores de la pared donde está la cerveza y decides si te sirves solamente 1 onza para degustación o una cerveza completa de 12 onzas. Después pones un vaso del tamaño que elegiste en el dispensador, y te puedes servir todas las veces que quieras.
¡Queremos uno en México!
Con información de El Debate

No hay comentarios.:
Publicar un comentario