EU.- Un hombre llamado Richard Jones fue encarcelado por culpa de un crimen que nunca cometió. Bueno, excepto quizá el hecho de parecerse demasiado a un hombre identificado como Ricky, quien asaltó a un hombre en 1999.
Jones fue mal identificado por la víctima de un asalto como su asaltante. En el juicio jamás se llevó a cabo una prueba de ADN que lo vinculara a la escena del robo ocurrido durante una noche en Roeland Park. Sólo se basaron en el testimonio de la víctima para condenarlo.
Durante años, Jones buscó la manera de que se limpiara su nombre, insistiendo que él no había cometido ningún robo. A los demás presos les llamó la atención su parecido con un ladrón llamado Ricky, cosa que aprovechó la organización Proyecto de Inocencia Midwest para conseguir su libertad y después de dos años de presentar nueva evidencia en su caso.
Ricky vivía a 5 kilómetros del sitio donde se cometió el asalto y, obviamente, niega todos los cargos en su contra./Letra Roja
Con información de Sopitas

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